jueves, septiembre 21, 2006

La pregunta por el sentido de la vida (I)

Por Ricardo Yepes Stork

La pregunta por el sentido de la vida no suele plantearse mientras todo va bien, sino precisamente cuando se quiebra la ilusión de que, en efecto, todo va según nuestras previsiones, de que las cosas nos salen conforme a lo que queríamos. Y es que la realidad es tozuda y se empeña en quitarnos la razón y en darnos disgustos, problemas y dificultades que nos cansan, nos abaten e incluso nos quitan la ilusión de seguir luchando. En suma, la experiencia del fracaso, algo que no podemos evitar, es la que nos plantea la pregunta por el sentido de nuestros esfuerzos, de nuestros trabajos, y en definitiva de nuestra vida. Así es como ordinariamente surge la cuestión.

Vivir es una tarea esforzada. Esto no hay que verlo como una cosa rara, que no debería ser así. Es así, y que lo sea en cierto sentido es natural, puesto que se da siempre en todo ser vivo, y en todo hombre, una cierta "lucha por la vida". Vivir es ya un éxito continuo de la vida, frente a la amenaza de los peligros, las enfermedades, la falta de recursos y la muerte misma. El mismo fenómeno biológico de la vida es ya un esfuerzo continuamente coronado por el éxito. Por eso no debe extrañarnos que las cosas sean difíciles y cuesten trabajo.

Lo que el hombre necesita para encontrar sentido a su vida es tener una justificación para sus esfuerzos, es decir, disponer de un objetivo y un fin claros, a cuya consecución se dedica la tarea de vivir y de llenar un día y otro de trabajo. Cuando se tienen objetivos claros para la propia vida, los esfuerzos se ven como parte del camino que hay que recorrer para alcanzarlos, y por tanto luchar tiene entonces un sentido muy claro: llegar a donde queremos.




# 25 GSV - El sentido de la vida - Categoría: General
(The Meaning of life)

5 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Eso es correcto hay que tener un objetivo claro, pero hay conmigo personas que nunca han sabido muy bien que es lo que quieren. Siempre he envidiado a los que desde su infancia se inclinan por una u otra vocación, y mas aun si de adultos logran llevarla a cabo. Sin embargo, yo no nunca he tenido ni la menor idea de lo que verdaderamente me gusta, dado lo cual no he podido escoger un objetivo claro al cual apuntarle. Me he pasado mucho tiempo pensando en esto y hasta el momento no he logrado obtener ninguna respuesta.

Es para nosotros para los que no hay un sentido claro, por que no hay un objetivo claro al cual llegar o por el cual luchar. ¿Seremos solo criaturas sin sentido? Me niego a creerlo.

9:07 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Si nos remontamos a nuestros abuelos, y bisabuelos, el proyecto de la explosión de la modernidad era desarrollar un mundo mejor, sociedades libres con individuos realizados y trascendentes, apoyando el desarrollo y la justicia social y económica. A lo largo de los años, solo hemos experimentado una carrera de competencias y mercados, aunque no soy de izquierda, es reconocible el avance de la pobreza y el daño social, ecológico y una desesperación por la supremacía del poder sobre la razón. Ese mundo mejor que habian soñado nuestros mayores ha sido traicionado, imcumplido y cuasante de muchos males sociales y ecológicos. A cambio de ello, el esceptisismo, la apatía, el quemeimportismo han reeplazado a tales proyectos de desarrollo sacial y económico para un mundo mejor. Por esa razón, no estoy de acuerdo a que podamos identificar como sentido de la vida a la lucha de conseguir nuestros objetivos, debido a que esos objetivos pueden ser tan esteriles y vacios que una vez alcanzados, nos topamos con un mal terrible, el vacio existencial, es decir la falta de utilidad para sentirnos como seres humanos responsables, útiles y libres. Para ser más claro, el que persigue una montaña de dinero, poder o gloria, una vez que lo logra, ya deja de tener significado para su vida interior, podrá sentirse orgulloso por un momento corto o largo, pero al final... Es como cuando nos esforzamos para hacer más dicero para cambiar nuestro auto por uno mejor, lo logramos, y al dia siguiente querremos uno mejor o miraremos a los que son mejores que el nuestro... Es el predominio de lo particular a lo colectivo o universal, dominio del narcisismo y la vanidad (vanidad viene de vano)... Si de algún modo hemos llegado a la crisis del sentido, tenemos la oportunidad para repensar y hacernos responsables de darle autentico sentido existencial a nuestras vidas...

La vida si puede llegar a tener sentido, más eso se logra solo si de algún modo hemos alcanzado la duda existencial, la duda de si hemos sido responsables con lo que somos, hemos tenido, y los como hemos obtenido y sido. La responsabilidad va ligada a la libertad, porque tenemos siempre un abanico infinito de posibilidades a nuestra elección com absoluta libertad, sin embargo, frente a esa eleción de posibilidades infinitas, tambien debemos ser responsables, no solo ante nosotros mismos y los nuestos, sino ante la sociedad o colectividad y la tierra. En este punto nacen los ideales, cuando empezamos a pemsar mas allá de nuestra piel y de la piel de quienes nos rodean.

La sociedad impulsa la presión por ser alguien, por tener poder, dinero y gloria, caracterizando una sociedad narcisista, donde lo privado debe ser público, poco nos falta desdoblarnos y darnos una palmadita en la espalda. Mas, esos chicos universitarios, generalemnete de paises desarrollados, tienen las tasas de suicidio más altas del mundo.

El quiebre de lo individual y colectivo, reluce en los ideales, en pensar en uno mismo y en el otro, nos pone cara a cara frente a la sociedad y a la tierra, al hoy y al futuro de los que vendrán. Si dedicamos tiempo y esfuerzo a esos ideales, estamos iendo en el camino correcto para que nuestra vida tenga sentido existencial, por poco que logremos para el bien de los otros y de los que vendrán, no hemos vivido en vano... o sólo para nosotros mismos.

11:57 p. m.  
Blogger Leonardo Bravo said...

En respuesta al primer anónimo (o al primer comentario del mismo anónimo):

Me parece que no se trata de envidiar a uno u otro tipo de personas; Sino de descubrir cuál es la mejor actitud para descubrir el sentido de la vida.

Pascal decía algo así como que las cuestiones religiosas, las cuestiones morales y las cuestiones intelectuales tienen una verdad que no puede descubrirse si se intenta ignorar una de las tres cuestiones.

En este sentido, me parece que no es que haya genios que lleguen a ver por sí mismos el sentido de la vida como fruto exclusivo de un esfuerzo intelectual. En cambio, si que es verdad que existen personas que descubren su vocación desde muy temprano. Quizá su hallazgo no es tanto una conquista intelectual cuanto un don y una respuesta - que no puede ser exclusivamente teórica - a ese don.

En las cuestiones relativas al hombre mismo no basta con la teoría, seríamos incapaces de comprender la teoría sin estar implicados nosotros mismos en ella.

3:46 p. m.  
Anonymous Diego said...

A mi me an pasado muchas cosas malas y buenas.Sobre todo malas,y yo creo que la vida hay que saver vivirla y aprovecharla,xk pa algo vivims,no?y no ai k rallarse x esasa cosas

2:02 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

me perese que el unico sentido de la vida es confiar en dios, porque es la fuente de nuestra existencia, aunque muchos no lo crean

11:06 p. m.  

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